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Palacio de Nymphemburg
4.7/5
Tripaim

El inigualable Palacio de Nymphemburg.

Cuando Baviera era un ducado, sus gobernantes deseaban tener un castillo propio, que fuese igual de impresionante que otras residencias reales alemanas. Así nació el Palacio de Nymphemburg, una obra barroca que hoy en día continua siendo uno de los edificios más representativos del sur de Alemania.

Índice de contenido

Un palacio para la realeza

La historia del Palacio de Nymphemburg empezó mucho antes de que Baviera fuese un reino, y muchísimo menos un estado federado. Anteriormente, esta región era parte del Sacro Imperio Romano Germánico, y el poder político les pertenecía a los duques de Baviera.

 

De hecho, el Palacio de Nympheburg fue un encargo realizado por la entonces familia gobernante, quienes querían tener una gran residencia veraniega, ubicada en las cercanías de Múnich.

 

Fue Enriqueta de Saboya, esposa del duque Fernando de Wittelsbach, quien planificó casi todo lo referente al palacio. La duquesa también era una aficionada al arte, y quería que su futuro hogar de verano siguiera el estilo que estaba de moda en la época, el barroco.

 

Con esta idea, se inició la construcción del Palacio de Nymphemburg, el cual fue inaugurado en el año 1664.

 

Desde entonces, este fabuloso castillo fue de las residencias más importantes para la nobleza bávara, y actualmente aún es propiedad de los descendientes de la familia Wittelsbach.

¿Qué ver en el Palacio Nymphemburg?

Hoy en día, este gran palacio es un museo, un parque y también alberga al importante Jardín Botánico de Múnich.

 

Igualmente, el Palacio de Nympherburg cuenta con una amplia variedad de atracciones, que encantan a todos los visitantes. De ellas destacan las habitaciones, salones y demás espacios interiores del palacio. Estos se encuentran exquisitamente conservados, y en muchos aún pueden verse las decoraciones originales, tal cual como las dejaron los duques y reyes que vivieron allí.

 

Del mismo modo, debemos mencionar sus extensos jardines. Estos tienen 800.000 m² de espacio, y la mayor parte de su extensión es accesible al público. Asimismo, el jardín principal fue dividido en secciones, para que su administración y cuidado fuese más sencillo.

 

Estas están distribuidas de la siguiente manera:

  •  
  1. Pabellón de Pagodenburg
  2. Pabellón de Banderburg
  3. Pabellón de Magdalenenklause
  4. Pabellón de Amelienburg
  5. Pabellón de Monopteros
  6.  
  • Todas estas divisiones tienen sus propias características, pero sus atractivos más destacables son sus baños termales, sus palacetes, sus patios, sus pequeños templos y sus extensos florales. Además, no podemos dejar de mencionar el enorme lago del Palacio Nympherburg, que es el corazón de sus bellísimos jardines.

¿Vas a conocer el palacio?

Sin duda alguna, el Palacio de Nymherburg es uno de los imperdibles de Múnich. Si quieres conocer el lado más encantador de las afueras de la ciudad, no puedes perder la oportunidad de visitarlo.

 

Se encuentra abierto durante todo el año, pero con distintos horarios, así que tendrás que ajustar tu visita de acuerdo con el calendario del palacio. De igual manera, debes tener en cuenta la extensión del castillo y sus jardines, ya que es necesario tener algo de tiempo para poder disfrutarlos por completo.

 

De lo que si estamos seguros, es qué te enamorarás del Palacio de Nympherburg, y querrás regresar a Múnich muchas veces más solo para verlo de nuevo. Recuerda que hay que pagar una entrada, pero la inversión vale la pena por completo.

Cómo llegar

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